¿Tu negocio necesita dinero disponible sin pedir un préstamo completo? Wells Fargo ofrece hasta $150,000 dólares
No todas las empresas necesitan recibir una gran cantidad de dinero de una sola vez. A veces el problema es mucho más cotidiano: comprar inventario antes de una temporada fuerte, cubrir un gasto inesperado, adquirir materiales o disponer de efectivo mientras llegan los pagos de los clientes.
Para este tipo de necesidades, Wells Fargo ofrece BusinessLine, una línea de crédito bancaria para pequeños negocios en Estados Unidos.
Su principal diferencia frente a un préstamo tradicional es sencilla: el empresario no necesariamente recibe y comienza a pagar intereses sobre los $150,000 completos. Puede utilizar los fondos disponibles conforme los necesite.
Funciona como una reserva de dinero para el negocio
Imagina una pequeña empresa que obtiene una línea aprobada de $40,000 dólares.
Eso no significa que tenga que utilizar inmediatamente todo el dinero.
Si necesita $8,000 para comprar mercancía, puede disponer de esa cantidad. Posteriormente puede volver a utilizar el crédito disponible conforme realiza pagos y recupera capacidad dentro de la línea.
Esta característica convierte al producto en una alternativa para empresas cuyos gastos cambian durante el año.
Un préstamo a plazos puede tener más sentido cuando existe una compra específica y se conoce exactamente cuánto dinero se necesita. Una línea de crédito, en cambio, ofrece mayor flexibilidad para necesidades que aparecen periódicamente.
¿Cuánto dinero puede obtener una pequeña empresa?
BusinessLine maneja líneas de crédito entre $10,000 y $150,000 dólares.
El límite finalmente autorizado depende de la evaluación realizada por el banco, por lo que solicitar $100,000 no significa que esa cantidad será necesariamente aprobada.
Además, Wells Fargo indica que las solicitudes de hasta $50,000 dólares generalmente pueden procesarse con mayor rapidez que aquellas por cantidades superiores.
Cada empresa debe considerar cuánto crédito realmente necesita y cuánto puede pagar.
No exige que lleves muchos años operando
Uno de los aspectos interesantes de esta alternativa es la antigüedad mínima del negocio.
BusinessLine está disponible para empresas que tengan al menos seis meses de operación.
Esto la diferencia de determinados productos bancarios que pueden exigir dos años o más de trayectoria.
Sin embargo, cumplir seis meses no garantiza la aprobación.
El banco evalúa tanto la situación crediticia personal como empresarial antes de determinar si concede la línea y cuál será su límite.
También es necesario ser propietario del negocio y cumplir las demás condiciones aplicables.
¿Para qué puede servir una línea de crédito?
Su flexibilidad permite utilizarla para diferentes necesidades empresariales.
Por ejemplo, una tienda podría necesitar comprar más mercancía antes de una temporada de ventas elevada. Un restaurante podría enfrentar la reparación inesperada de un equipo. Una empresa de servicios podría necesitar materiales para comenzar un proyecto antes de recibir el pago de su cliente.
También puede ayudar a gestionar determinadas diferencias temporales entre ingresos y gastos.
Lo importante es recordar que sigue siendo deuda.
Utilizar la línea constantemente para cubrir pérdidas permanentes puede convertirse en una señal de que el negocio necesita revisar sus finanzas en lugar de continuar aumentando sus obligaciones.
Los intereses dependen del dinero utilizado
Esta es una diferencia importante frente a recibir un préstamo completo.
En una línea de crédito, los intereses se generan sobre las cantidades que efectivamente se utilizan.
Actualmente, Wells Fargo establece para BusinessLine tasas que pueden encontrarse entre Prime + 1.75% y Prime + 9.75%, dependiendo de la evaluación del crédito personal y empresarial.
La tasa Prime utilizada como referencia puede cambiar, por lo que el costo del financiamiento también puede variar.
Por esta razón, antes de utilizar el dinero conviene calcular cuánto costará mantener determinado saldo pendiente.
¿Necesitas entregar una propiedad como garantía?
BusinessLine es una línea de crédito revolvente sin garantía específica.
Esto significa que no funciona como un préstamo tradicional respaldado directamente por un inmueble o activo determinado.
Sin embargo, “sin garantía” no significa “sin evaluación”.
El banco revisará la información correspondiente al negocio y sus propietarios antes de tomar una decisión.
Todas las solicitudes están sujetas a aprobación crediticia y pueden aplicarse requisitos adicionales.
Hay algunos requisitos que conviene conocer antes de comenzar
Además de contar con al menos seis meses de actividad, el negocio debe tener una dirección física para recibir este producto crediticio.
La persona que realiza la solicitud también debe ser propietaria de la empresa.
Durante el proceso pueden evaluarse diferentes datos financieros y crediticios para determinar la capacidad de pago.
Tener organizada la información del negocio puede facilitar el procedimiento, especialmente cuando se solicita una cantidad elevada.
No confundas crédito disponible con dinero propio
Supongamos que el banco aprueba una línea de $75,000 dólares.
Es fácil comenzar a verla como si fueran $75,000 adicionales pertenecientes a la empresa, pero realmente representan capacidad de endeudamiento.
Una estrategia más prudente consiste en utilizar únicamente la cantidad necesaria y tener claro de dónde saldrá el dinero para devolverla.
Antes de cada disposición puedes preguntarte: ¿este gasto ayudará al negocio a generar ingresos, resolver una necesidad temporal o mejorar sus operaciones?
Si la respuesta no está clara, quizá sea mejor no utilizar el crédito.
Una alternativa bancaria para manejar gastos variables
La línea de crédito para pequeños negocios en Estados Unidos de Wells Fargo puede resultar interesante para empresarios que prefieren disponer de financiamiento cuando aparezca una necesidad en lugar de recibir todo el dinero de una sola vez.
Con límites de $10,000 a $150,000 dólares y disponibilidad para negocios que tengan desde seis meses de operación, BusinessLine ofrece una alternativa distinta a los programas SBA que ya hemos revisado.
Puede ser especialmente útil para inventario, materiales, gastos inesperados y necesidades temporales de efectivo.
La clave está en utilizarla como una herramienta financiera y no como una extensión permanente de los ingresos del negocio. Tener crédito disponible puede ayudar a crecer, pero controlar cuánto se utiliza es lo que permite evitar que esa oportunidad termine convirtiéndose en una deuda difícil de manejar.
Más información: https://www.bankofamerica.com/smallbusiness/business-financing/es/





